Acabo de leer un libro que tenía pendiente
desde hace muchos años. Me lo regalaron mis hijas en mi estancia de Navarra.
Con buen criterio pensaban –pobres- que si leía, y mucho, no caía en los vicios
propios de un joven solitario: Mus, comida y bebida...
El libro en cuestión es del historiador Fernando
García de Cortazar y se titula Mitos de la Historia de España. Interesante.
Quiero destacar un mito que me afecta directamente. La castilla pobre conservadora frente a la Cataluña rica,
emprendedora y liberal. Lo recomiendo no solo por el análisis de los
mencionados mitos, sino porque nos da una visión distinta de la historia de
España y sobre todo del siglo XIX. Vaya que sí.
¿Quién tiene la culpa de este mito?
Muchos historiadores, españoles y
extranjeros, intelectuales, políticos, empresarios, todos. Recuerdo cuando era
joven e indocumentado me dio por leer los libros en donde podría relatarse algo
de Dueñas (Palencia), mi pueblo. Uno de ellos, un libro de viajes –Notas de
andar y ver de Alianza Editorial- del ínclito y siempre bien ponderado Ortega y
Gasset. Uno de los capítulos es un relato de un viaje en ferrocarril que hizo a
Asturias. No voy a copiar el capítulo completo y si un resumen.
Dice más o menos –pagina 77- que Dueñas es
un pueblo atroz donde las mujeres viven, duermen, aman y paren a la sombra de
las casas de adobe. Y más. Los hombres sestean y viven como hormigas dentro del
cabezo –otero en el que se dice se erigía el castillo que hubo en su tiempo. La
iglesia grande y hostil.
Deja mi pueblo y continúa con mas “imprecisiones”.
Pasado Dueñas –dice- se llega a Baños, donde “solo” vi un árbol.
Es verdad que se suelen utilizar
hipérboles cuando se quiere enfatizar algo como en este caso la aridez de
Castilla. Pero es que lo que ha hecho el Sr Ortega es distorsionar la realidad.
Quien conozca Dueñas y Baños de Cerrato se dará cuenta que al estar centrado en
la confluencia de los ríos Pisuerga y Carrión, tiene una de las vegas más
bonitas de la zona. Miles y miles de árboles conforman un paisaje difícil de
olvidar. Y qué decir de la Iglesia gótica tardía con su inmensa torre
herreriana. Mas que hostil es amiga. Piedras de sillería que una a una tratan
de llegar al cielo apacible y azul de Tierra de Campos.
Es curioso que leyendo el libro completo no
parece que el autor quiera despreciar castilla, sino más bien todo lo contrario.
Desgraciadamente hay mucha gente interesada en que no sea así y son estos
párrafos los que utilizan para crear los mitos que estamos acostumbrados a oír.
¿Cataluña moderna y liberal? Siempre han
sido los catalanes como ahora? Me quedo con mi tierra hostil pero honrada.
Porqué los catalanes no compran neveras?
Porque no se creen que cuando se cierra la puerta de la nevera se apaga la luz de dentro.
Porque no se creen que cuando se cierra la puerta de la nevera se apaga la luz de dentro.
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