Esta noche 12 de de febrero ponen en la sexta una película
de Ridley Scott. Una de aventuras que trata de un tema muy poco recurrente como las cruzadas del cristianismo que tuvieron lugar allá por los siglos XI y
XIII.
El objetivo de estas guerras era recuperar
el control de la tierra santa a los paganos, aunque nadie duda que el fin último
–como no- tenía como justificación los intereses expansionistas del poder
europeo, el control del comercio con Asia y el control sobre
las monarquías y las iglesias de Oriente.
En este contexto –y dirigidos por el padre de Alien- los Liam Neelson y el guapo de Orlando Bloom juegan unos papeles
para una nueva historia de la cenicienta; pero esta vez es Orlando quien hace
el papel de ceniciento. Es herrero e hijo ilegitimo de Liam. Se enamora de la
bella Eva Green –hija del rey de Jerusalen- y supongo que comerán perdices y supongo serán felices –por
las perdices claro.
Bueno, a pesar de la pinta de folletín y
aventuras de corte holiwoodense, voy a verla esta noche. No deja de ser una película
del gran director de Blade Runner y Prometheus.
Leyendo además las críticas de
Filmaffinity, parece que hay un debate mucho más profundo de lo que en
principio parece esta historia. Os recomiendo leerlas, aunque os adelanto dos:
Roger Ebert del Chicago Sun-Times dice: mejor
que Gladiator; más profunda, te hace pensar más, trata más sobre las
motivaciones humanas y menos sobre la acción. Mientras que un colega suyo Rene
Rodríguez del Miami Herald dice que aunque
decepcione a nivel intelectual (…) esta es, sin lugar a discusión, una de las
películas de guerra más bellamente realizadas y visualmente más emocionantes
jamás hecha (…) un retrato espectacular que te deja buscando el nombre de
Caravaggio en los títulos de crédito finales.
¿A quien hacemos caso? ¿Es que han visto
dos películas distintas?

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