sábado, 16 de abril de 2016

Las enseñanzas de mi mamá política

No soy televisivo. Solo utilizo la televisión para ver alguna película o acontecimiento deportivo, cada vez menos porque no tengo movistar plus, ¡ que ignominia!. Si alguien se pregunta ¿qué es un monopolio?. Que vaya al diccionario y como ejemplo pondrán: movistar, eléctricas, bancos etc. Y mientras a pagar, lo que digan estos y los políticos.

¡Que les importa a estos últimos¡ Un caso: Las eléctricas ponen la publicidad de que las personas mayores con falta de recursos tienen una ayuda para pagar la electricidad. Me pongo en contacto con mi proveedor de energía por mi mamá política (que fino, ¿verdad?) y me dicen que no se puede porque la ley establece como un máximo de potencia contratada 2 Kilovatios. Y como la suya tiene 2,2 -es imposible tener menos- no cabe en esa ayuda. Para reírse. Me imagino que la nunca bien ponderada Sáez de Santamaría (¿pariente del famoso general?) o su predecesor o predecesora, dedicaría unos minutos a contar las maravillas de las ayudas a los menos favorecidos. Pero claro, ella está más interesada en su familia y por facilitar a los monopolios anteriormente mencionados gente con mucha valía, por ejemplo a su  su esposo que fue contratado por Telefónica en 2012 como asesor jurídico de su división internacional (TISA).

Qué más da. Pero continuo con la TV. Aparte de mis gustos anteriormente mencionados, padezco una enfermedad muy común en la gente de mi condición y situación. Me desvelo algunas noches y veo algunas series en cadenas marginales del otro monopolio que omití anteriormente: las Televisiones. Son series sobre thrillers, muy americanas ellas pero que me vuelven a mi sueño reparador.

Nunca he visto Sálvame y demás programas de entretenimiento para muchos españoles y españolas (que no digan que soy machista). Sé que existen porque mi mamá política suele ir de vez en cuando a Madrid a verlo en directo y me cuenta sus avatares y porque cuando voy a mi peluquera lo que más me apetece además del interviú es leer el Hola para enterarme de la moda de las mujeres y de los hombres. No sé si Belén Esteban –a la que me referí en mi estreno de este blog- ha posado para Interviú. Según parece está continuamente posando sus posaderas –valga la cacofonía- en esos programas de actualidad. Uno de ellos lo dirige J.J. Vázquez.

Y acabo. En una entrevista en un periódico conocido me llamó la atención el titular: “Pablo Iglesias nos habla como si fuéramos retrasados”. Claro, por el morbo del personaje, me leí parte de la entrevista y curiosas las demoledoras palabras de Javier. “echa siempre la culpa a los demás por no ser capaces de entender que de él depende la salvación del país”.” se pegó tal atracón de ego que cada vez que abre la boca vomita orgullo”. “Su mensaje suena a pescado congelado, a garrafón ideológico". ¿Alguien da más? No le he votado y no le votaré. Sí es verdad que habla a sus votantes como si fueran retrasados. ¿Lo son? Pero como el filósofo dijo, tenemos los políticos que nos merecemos. Y algunos de mis conocidos –muchos- lo han votado.

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