A primeros de enero
de este año se ha publicado un libro, que aunque no lo he leído, debe ser muy interesante.
Su contenido lo conozco gracias a un artículo –el cual recomiendo para tener
una visión del papel del estado en el progreso de un país- que he leído de un
joven mejicano a punto de nacionalizarse español, Diego Beas. El título del
libro es El
dilema de España, escrito por Luis Garicano (profesor de la London School of Eco-nomics).
Con su permiso
transcribo un párrafo de su libro que quiere contestar a la pregunta del título: “¿Qué
quiere ser España? ¿Un país con un sistema de partidos competente,
instituciones fuertes e independientes, leyes claras y bien diseñadas que
defiendan los derechos individuales, un sistema de mercado eficaz y un modelo
productivo basado en el conocimiento y la innovación?(como Dinamarca). O, por
el contrario: ¿un país con instituciones y reglas políticas ad hoc, partidos
cerrados, un sistema educativo y de producción disfuncional, improvisado,
ineficaz y basado en instituciones y prácticas de la era industrial (aunque sin
el petróleo de Venezuela, claro)?”
No sé, si el Sr.
Garicano tenía información privilegiada o si por el contrario acertó en la
hipótesis descabellada del futuro de España. Unos meses más tarde un grupo
desconocido de jóvenes marxistas revolucionarios se presentan a las elecciones
europeas con el nombre de Podemos y
hete aquí que recolectan más de un millón de votos de los españoles. Estamos a
fin de año y sus expectativas se han multiplicado por tres siendo el primer
partido en intención de voto. Todos los popes de opinión auguran aún un aumento
para las municipales porque habrán aglutinado a IU (antiguo partido comunista
de Julio Anguita).
Pues bien, Podemos
representa a la segunda parte de la pregunta de Garicano.
¿Queremos una España con instituciones y reglas políticas ad hoc, partidos cerrados, un sistema educativo y de producción disfuncional, improvisado, ineficaz y basado en instituciones y prácticas de la era industrial?
¿Porque los españoles
elijen esta opción?, ¿para castigar a los partidos mayoritarios? ¿Porque no
votan a UPyD o Ciudadanos o Vox?. Todos con una trayectoria limpia. Hay que
recordar el incidente de Tony Cantó cuando dijo que muchas denuncias sobre
violencia de género son falsas. Todo el mundo se le echo encima y tuvo que
pedir perdón. Pena porque debería haberse abierto un debate sobre este asunto,
en vez de estigmatizarle como se hizo. Con toda la razón dijo “prefiero meter
la pata que meter la mano”. Bien sabía lo que decía y más aún en los tiempos
que corren. Mucho puritano ideológico –se la tocan con papel de fumar- y luego
llenos de cuentas en Suiza.
Pena de Rosa Diez,
que a la mínima contestación en el partido de alguno de sus miembros, es una cabeza
que cae. Por eso no la pienso votar.
Así que en esas estamos. Venezuela es nuestro objetivo a
medio plazo. Antes de hacerse famosa esa nación sudamericana y caribeña, me
contaba mi gran amigo –venezolano por más señas- José Antonio, el porqué Venezuela
esta como está. Lo resumió más o menos como decimos en España: “ahora para que
se joda el sargento, no ceno”.
Don Antonio nos decía: Españolito que vienes/ al
mundo te guarde Dios./ una de las dos Españas/ ha de helarte el corazón.
Yo creo que son las dos Españas las que se nos hielan el corazón.
Yo creo que son las dos Españas las que se nos hielan el corazón.

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