viernes, 6 de marzo de 2015

Jose Antonio Rubio Sacristán y la ILE, y CEHOSA.


El pasado 17 de febrero se cumplieron 100 años de la muerte de Francisco Giner de los Ríos. Me he enterado por el artículo de P.J.Ramirez en su Arponero dominical. Por cierto me gusta menos que cuando lo escribía en El Mundo. Supongo que porque anteponga la venta de “su producto” a otras consideraciones.

Don Francisco era discípulo de Julián Sanz del Río, creador y director de la Institución Libre de Enseñanza (ILE). Impulsó proyectos contemporáneos a dicha institución como la Residencia de Estudiantes. Residencia muy importante porque en ella coincidieron intelectuales de prestigio en el primer cuarto del siglo pasado.


Lorca, Picasso, Buñuel, Dalí, Guillen, Juan Ramón Jimenez, Miguel de Unamuno, Rafael Alberti, Alfonso Reyes Ochoa, Manuel de Falla, José Ortega y Gasset, Pedro Salinas, Blas Cabrera, Eugenio d'Ors;  fueron muchos los que alternaban la Residencia.

En aquel centro de intelectualidad estaba también una persona muy poco conocida al que quiero dedicar un recuerdo; fue – aunque muy tardío – uno de los que también coincidieron en la residencia de estudiantes. Me refiero a Don Jose Antonio Rubio Sacristán. Algo más joven que ellos, y no tan conocido culturalmente, Jose Antonio estudió la carrera de Economía y Derecho en Múnich y  el Doctorado lo realiza en Friburgo. Vuelve a España al Centro de estudios Históricos. Da clases en la Universidad de La Laguna, Después en Sevilla, mas tarde a la Universidad de Columbia y finalmente aterriza en la Universidad de Valladolid.

Fue depurado por la Dictadura hasta que posteriormente volvió rehabilitado a su última Universidad. Copropietario del Norte de Castilla vivió sus últimos años en Valladolid con su amada esposa francesa Teresa.

Pues bien, yo conocí durante mucho tiempo a este personaje. ¿Y cómo es posible en este inculto que escribe? Aunque parezca mentira, Don Jose Antonio era el Director Gerente de de Cementos Hontoria S.A, cuando yo me responsabilizaba de la producción del cemento. ¿Qué hace un intelectual como Rubio en una empresa industrial y tan denostada por la sociedad por el impacto medioambiental que causaba? Supongo que algo tendría que ver la carrera de economía que estudio en Alemania.

Si algo le caracterizó y que hizo de la empresa una de las mas rentables de Castilla y León fue su amor por sus trabajadores. El decía que era su activo más importante y que una persona que ama a su empresa es más productiva que cualquiera. No eran necesario sindicatos ni huelgas. Las subidas salariales estaban siempre por encima del IPC y las ayudas eran numerosas no solo económicas sino personales. No sabía lo que era el cemento y donde se hacía pero para eso tenía su equipo técnico y muy comprometido. Su facilidad de palabra y su empatía hacia que le escucharas con mucha atención. Modernizó la fábrica haciéndola una de las más productivas de España. Su vida profesional fue una lucha para hacer grande la empresa que le puso en ese puesto y no engrandecerse él. Es lo que yo llamo el empresario por delegación. A pesar de no tener acción alguna de la empresa la consideraba como suya. Creo que igual que los que estábamos en su equipo.


Como han cambiado las cosas. Ahora los ejecutivos lo único que hacen es dar valor a sus accionistas. (Me rio, perdón). Cuando suben las acciones se ponen un bono escandaloso. Cuando bajan también porque hacen que no baje tanto. ¿Pero alguien sabía lo que iban a bajar las acciones? Que morro del ejemplo del ínclito franquista y actual presiente de PRISA cobrando unos bonos indecentes por perder una millonada de euros. Si levantaran la cabeza el hijo de Jose Ortega y Gasset.

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