domingo, 17 de marzo de 2013

Mi amigo venezolano



Hace 10 años aproximadamente conocí a una persona encantadora. Me encandiló no solo por su presencia: atrevido, osado, ingenioso y potencialmente buen profesional. En aquella época y por mor de una restructuración de la fábrica donde trabajaba, necesitábamos contratar a un ingeniero que se hiciese cargo del mantenimiento de las líneas de producción. No fue fácil ya que entonces España estaba creciendo a ritmos casi incontrolados y la demanda de profesionales era tremenda. Si sumamos el hecho de que la zona de trabajo era la más borroka –radical e independista- del país vasco, la conclusión es que el departamento de RRHH de la empresa no encontró nada….salvo un Venezolano que estaba trabajando de jefe de mantenimiento en la empresa de transportes urbanos de Granada, ósea reparando autobuses. ¿Que podía hacer con instalaciones accionadas por motores de 4 millones de watios que había en la fábrica, acostumbrado a motores de cuatro tiempos?
La decisión fue difícil. Al final pesó la necesidad de arriesgarnos y sobre todo el hecho de que era ingeniero y que posiblemente el que no trabajase en otro sitio fuese por su origen. Pedí hacerle una entrevista. Tome notas y mas notas y cuando las releí pensé que podía ser una persona muy válida. Volví a entrevistarme con él y al final del proceso pedí al departamento de RRHH que le contratase. Muchos compañeros me criticaron la decisión. Yo aguanté estoicamente hasta que el tiempo me dio la razón. Actualmente es el director de una de las fábricas de cemento más complicadas que tiene FCC en España. No solamente es un buen profesional sino que es fiel a su empresa, y eso es muy difícil encontrar hoy día.
Cuantas anécdotas nos contábamos en nuestros ratos de convivencia obligada. Todos los años se marchaba a Venezuela a visitar a sus hermanos y parientes y me contaba el drama humano de muchos compatriotas suyos al no poder disponer de productos de primera necesidad. Productos que se llevaba de España para poder regalar como si de un Rolex se tratara. Me relataba sobre las inseguridades jurídicas que sufren todos los que no eran de la cuerda del Chavismo.  Y qué decir de la moneda, el bolívar.
Y lo curioso de todo es que los venezolanos siguen apoyando al chavismo a pesar de su mala situación. Nadie les ha dicho que Venezuela exporta 2.000.000 de barriles de petróleo al día. Es decir 730.000.000 de barriles año. Es decir a 110 $ el barril. 80.000 millones de dólares. Con ello pueden comprar todo lo que quieran...para ellos.
José Antonio –como así se llama mi querido amigo- tenía razón y debido a sus principios y por su enfrentamiento con el chavismo, tuvo que emigrar a España. Bienvenido, otra vez y gracias por apoyarme cuando lo necesité.

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